Hola, de nuevo.
El pasado sábado, 17 de octubre, se celebró en Madrid la enésima manifestación contra el aborto, promovida por los sectores conservadores tradicionales de 'Este jodido País!.
Ya no sorprende mucho observar como de tanto en tanto se juntan con toda una variedad de organizaciones antiabortistas, autodenominadas "pro-vida" -como si el resto de la población no estuvieramos a favor de seguir viviendo, los partidos políticos conservadores -especialmente, el Partido Popular, y lo digo con intención, y no hablo sólo de algunos individuos, afiliados a dicho partido, a título individual -como así quieren ser reconocidos ellos-, pues para mí su presencia también refleja al grupo político al que representan; todos ellos tutelados por la Iglesia católica y romana, "una y grande", que por medio de la Conferencia Episcopal, perfectamente dirigida por el Cardenal Rouco Varela -todo un "Torquemada inquisidor" de nuestro tiempo- ya previamente había calentado el ambiente con sus opiniones, vertidas a los medios de comunicación al efecto, así como con sus homilías en el desarrollo de sus ritos rituales.
Parece mentira cómo nuestros representantes políticos, a los que les pagamos algunos de sus caprichos -otros los obtienen de maneras más oscuras (léase el artículo sobre "el caso Gürtel" publicado en este blog con anterioridad)- les sobre el tiempo necesario para dedicarlo a hacerse ver en este tipo de eventos, en los que por cierto no desentonan en absoluto a tenor de los argumentos que manejan en los últimos tiempos para justificar sus derroteros políticos, siempre contra el gobierno haga lo que haga éste, y no lo tengan para trabajar en el lugar del que perciben sus magníficos salarios, esto es el Parlamento, tan abandonado por sus Señorías en algunas de sus sesiones.
A mí, desde luego, no me engañan con sus engañosas palabras, cuando dicen estar en contra del proyecto de ley del Gobierno del Sr. Zapatero sobre modificación de la ley que permite abortar a las mujeres de "Este jodido País!"; y no lo hacen porque todos sabemos que durante el tiempo en el que el Partido Popular manejó las riendas del Gobierno de España (ocho años), no hizo nada, ni tampoco recibió presiones de las -como he dicho antes- autodenominadas organizaciones "pro-vida", ni tampoco de la Iglesia católica y romana, contra la citada ley del Aborto, habiéndose practicado en esos ocho años más de 500.000 abortos legales ¡QUE HIPÓCRITAS!
Por último, toca mancionar a la Iglesia católica y romana, y sobre todo de sus generales, perdón de sus obispos, monseñor Rouco Varela y otros, ¡cuanta energía desperdiciada en sus luchas contra el Gobierno del Sr. Zapatero!, energía que les vendría más que bien en dedicarse a lo que dicen que es uno de sus objetivos, esto es, la ayuda a los desfavorecidos, a los enfermos, a los pobres, etc.
A este paso, si por cada iniciativa del gobierno socialista de ¡Este jodido País! van a saltar los de la Conferencia Episcopal española, más les valía solicitar ser dados de alta en el registro de partidos políticos y así poder defender sus tesis en el Parlamento, si es que llegan a tener representación, lo que dudo porque en el instante de darse de alta en dicho registro -que inocente soy- se quedarían sólo con los generales, perdón con los obispos, como afiliados.
En fin, y como conclusión, debo manifestar que estoy absolutamente de acuerdo con que se apruebe la nueva Ley de Aborto, precisamente porque considero que es la mujer la dueña de su cuerpo y cuanto en el suceda debe ser por expreso deseo de cada una de ellas, sin interferencias de ningún hombre, ya sea padre, esposo, confesor, diputado, etc.
Hola papá que tal?
ResponderEliminarHe encontrado una opinión en un blog de la red que me parece muy al caso en este artículo tuyo.
Es un poco largo pero a mi me ha gustado mucho (incluso los comentarios). La dirección es: www.joserodriguez.info/bloc/?p=2404
Para terminar, la verdad es que este tema del aborto si, aborto no, es un problema bastante complicado de discutir hasta que no se superen en este jodido país! (ajajajaj) algunas tradiciones o costumbres que para algunos (no se quienes, jajajaj) huelen un poco a rancio.
El problema es que aunque creamos que este jodido país! es un paraíso en muchos aspectos de la vida, en cuanto al saber, la formación y, lo que es peor, la educación, nos encontramos todavía en la Edad Media (y encima se recortan partidas presupuestarias en investigación y desarrollo).